¿Estás pensando en instalar placas solares en tu hogar o negocio? Es una excelente manera de reducir tu factura eléctrica y contribuir al medio ambiente, pero es esencial asegurarse de que la instalación esté debidamente legalizada. Aunque el proceso puede parecer complicado, aquí te guiamos paso a paso para que comprendas mejor el proceso de legalización y puedas tomar decisiones informadas. 😊
¿Es obligatorio legalizar una instalación fotovoltaica?
¡La respuesta es sí! Todas las instalaciones de autoconsumo deben estar registradas en el Ministerio de Industria para cumplir con la normativa vigente. Este paso no sólo es obligatorio, sino que también es fundamental para que puedas disfrutar de incentivos y beneficios, como las subvenciones y la compensación por excedentes.
¿Qué es una instalación fotovoltaica con excedentes?
Existen dos tipos de instalaciones de autoconsumo: sin excedentes (sólo consumes lo que produces) y con excedentes (la energía no utilizada se vierte a la red eléctrica). Una instalación con excedentes te permite recibir una compensación económica en tu factura de electricidad. 💸 Si cumples con ciertos requisitos, ésta puede ser una opción rentable y sostenible.
Pasos para legalizar tu instalación fotovoltaica con excedentes
1. Diseño de la instalación
Es el primer paso y consiste en diseñar y definir el alcance de tu sistema fotovoltaico. Dependiendo de la potencia, necesitarás uno de los siguientes documentos:
- Menos de 10 kW: sólo necesitas la Memoria Técnica de Diseño.
- Más de 10 kW: es necesario presentar un proyecto técnico firmado por un arquitecto o ingeniero.
2. Permisos de acceso y conexión
Para ciertas instalaciones, será necesario solicitar permisos de acceso y conexión a la red. Aquí tienes un desglose de lo que se requiere según el tamaño y la ubicación de la instalación:
- Potencia ≤ 15 kW en suelo urbanizado: exentas de permiso.
- Potencia ≤ 10 kW fuera de suelo urbanizado: necesitan permiso de acceso y conexión, pero no de aval.
- Instalaciones mayores: requieren permiso de acceso, conexión y avales.
3. Autorizaciones ambientales y de utilidad pública
Las instalaciones de menos de 100 kW no suelen requerir autorizaciones ambientales, excepto si se encuentran en zonas protegidas. Para instalaciones de alta potencia o en ubicaciones de alto impacto, se pueden necesitar autorizaciones adicionales. 🏞️
4. Autorización administrativa previa y de construcción
Las instalaciones con excedentes de baja tensión no necesitan autorización previa. Sin embargo, las de alta tensión y potencia superior a 100 kW sí requieren una autorización administrativa de construcción.
5. Licencias de obras
Este paso depende de tu localidad, ya que cada ayuntamiento puede tener sus propios requisitos. Consultar en tu ayuntamiento es clave para evitar retrasos. Además, si tu municipio ofrece bonificaciones en el IBI para instalaciones solares, la licencia de obra será necesaria para acceder a este beneficio. 🏢
6. Ejecución de la instalación
Las instalaciones en viviendas deben cumplir con el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión para garantizar una instalación segura y adecuada. Un profesional autorizado se encargará de la ejecución, asegurando que todo esté en orden.
7. Inspección inicial e inspecciones periódicas
En general, sólo las instalaciones de alta tensión requieren una inspección inicial realizada por un Organismo de Control Autorizado (OCA). Para todas las instalaciones, pueden requerirse inspecciones periódicas cada 3 o 5 años, dependiendo de la normativa de tu comunidad autónoma.
8. Certificados de instalación y de fin de obra
Una vez finalizada la instalación, debes presentar el certificado de instalación ante el organismo correspondiente de tu comunidad. Para instalaciones de más de 10 kW, también necesitarás un certificado de fin de obra, además del proyecto técnico previo, firmados (proyecto técnico y certificado) por un ingeniero o arquitecto.
9. Autorización de explotación
Este paso, regulado por las comunidades autónomas, no es siempre necesario para pequeñas instalaciones, pero es obligatorio para aquellas de gran tamaño o ubicadas en zonas especiales.
10. Contrato de suministro de servicios auxiliares
Dependiendo de la configuración de tu instalación y de los acuerdos con la compañía eléctrica, podrías no necesitar un contrato de servicios auxiliares. Esto se decide según si el gasto de la instalación es considerado mínimo o despreciable.
11. Acuerdo de reparto y contrato de compensación de excedentes
En el caso de instalaciones de autoconsumo compartido (como en comunidades de vecinos), es necesario firmar un acuerdo de reparto de energía. Además, para instalaciones con excedentes, debes contar con un contrato de compensación con la distribuidora.
12. Inscripción en el Registro Autonómico de Autoconsumo
Las instalaciones superiores a 100 kW y de alta tensión deben inscribirse en este registro si tu comunidad autónoma lo exige. Este registro garantiza que la instalación cumple con todos los requisitos locales.
13. Inscripción en el Registro Administrativo de Autoconsumo
Todas las instalaciones de autoconsumo deben figurar en este registro nacional, que es gestionado directamente entre administraciones, por lo que el consumidor no debe realizar ninguna acción adicional.
¿Por qué es importante legalizar la instalación?
Legalizar tu instalación no sólo te permite cumplir con la normativa, sino que también te abre las puertas para acceder a subvenciones y bonificaciones fiscales. Además, en el caso de las instalaciones con excedentes, es fundamental para recibir compensación por la energía vertida a la red. 🌍