Licencia de Apertura, Licencia de Actividad o Toma de Conocimiento
La licencia de apertura, o licencia de actividad, o Toma de Conocimiento, es el principal documento que debes tener en mente si quieres abrir un negocio en un establecimiento (local, nave, parcela, etc.). Has de saber que, antes de alquilar el inmueble, o comprarlo, o adecuarlo a nivel de obras, instalaciones, decoración, equipos y mobiliario, tienes que contactar con un técnico experto (por lo general, un ingeniero industrial, un ingeniero técnico industrial, un arquitecto o un arquitecto técnico), para que, en primer lugar, te informe debidamente sobre el trámite de la licencia de apertura (o licencia de actividad, o Toma de Conocimiento de la Administración) que necesitas y, en segundo término y llegado a un acuerdo, le confíes plenamente tu proyecto para que todo se haga según sus indicaciones y, así, puedas obtener ese permiso. Este documento te permite abrir tu negocio de forma legal ante la Administración Local, Autonómica y Estatal.
A continuación, te damos una serie de detalles que es interesante que conozcas sobre las licencias de apertura en España.
¿Qué es una licencia de apertura?
En España, una licencia de apertura es un permiso administrativo que te autoriza para ejercer una determinada actividad económica en un inmueble. Este permiso acredita que tu establecimiento cumple con todas las condiciones de seguridad, de higiene, medioambientales, de superficie, de estancias, de accesibilidad, etc., exigidas por la ley.
Tipos de licencias de apertura
Existe una gran variedad de licencias de apertura, dependiendo del tipo de actividad que quieras desarrollar y del inmueble en cuestión, pero, sintetizando mucho, te las podemos agrupar en dos grandes bloques:
- Actividades tradicionalmente consideradas como inocuas: si tu negocio consiste en una tienda de ropa, una peluquería, un local de compra-venta de oro, etc., su tramitación será, por lo general, poco costosa en cuanto a la adaptación del inmueble, a la licencia de obras, a la legalización de las instalaciones, a la burocracia, a los documentos técnicos y al tiempo necesario para todo ello.
- Actividades sujetas a control ambiental, tradicionalmente consideradas como clasificadas: si quieres abrir un bar, un pub, una discoteca, un taller mecánico, un taller de cerrajería, una frutería, una carnicería, una pescadería, un almacén de botellas de butano, una gasolinera, etc., la tramitación de su licencia de apertura será, previsiblemente (aunque no siempre), más costosa que respecto a las actividades del bloque anterior en todos los aspectos, si bien, como es lógico, nada tiene que ver, por ejemplo, una simple frutería con un almacén de botellas de butano, y las condiciones técnicas a cumplir por uno y otro establecimiento variarán muchísimo, como también será muy diferente la burocracia que una y otra actividad conllevan.
Obtención de una licencia de apertura
Conseguir una licencia de apertura supone un proceso que varía no sólo atendiendo al tipo de actividad y al inmueble en el que se pretende desarrollar sino, también, de un municipio a otro, incluso entre pedanías que pertenecen a un mismo municipio. Sí, así es, aunque cueste creerlo. Tramitar la apertura de un bar es diferente en un pueblo que en otro situado al lado. Pero podemos indicarte que el proceso a seguir vendría a ser el siguiente:
- Documentación burocrática: deberás presentar una solicitud o declaración responsable (según el tipo de actividad y el establecimiento) en el Ayuntamiento de tu municipio, además de en el órgano competente en la materia de que se trate (Industria, Educación, Medio Ambiente, Costas, Puertos, …) de la Administración Autonómica o Estatal, si se da el caso. En la solicitud o declaración responsable, has de indicar tus datos, los de tu empresa (en su caso), adjuntando la documentación identificativa y acreditativa de ello, la actividad a desarrollar, la dirección del local, las características de éste y el horario de apertura.
- Documentación técnica: Así mismo, debes aportar toda la documentación técnica requerida, como certificados, memorias, planos, proyectos técnicos, seguro de responsabilidad civil, plan de autocontrol sanitario, legalización de las instalaciones, licencia de obras, contratos de mantenimiento de determinadas instalaciones (contra incendios, sistemas de filtración de humos y vahos, por ejemplo), etc. No todos estos documentos son exigibles siempre, ni hemos contemplado todos los que realmente necesitarás en determinados casos.
- Pago de tasas: deberás pagar las tasas correspondientes a la tramitación de la licencia. Según la actividad, el establecimiento y el municipio, a veces se pagan al inicio del trámite, y en otras ocasiones se abonan más tarde.
- Inspecciones: antes o después, diferentes funcionarios visitarán tu establecimiento para comprobar que todo está correcto para el desempeño de tu actividad: técnicos del Ayuntamiento (esto siempre) y, en su caso y dependiendo de la actividad y del inmueble en sí, técnicos de la Comunidad Autónoma, de Bomberos, del Distrito Sanitario, etc. También hay que contar con las inspecciones a llevar a cabo por los técnicos de los Organismos de Control Autorizados por Industria respecto a las instalaciones que lo precisen.
- Resolución: el Ayuntamiento emitirá una resolución concediendo o denegando la licencia que, dependiendo de cómo se haya tramitado, por solicitud o por declaración responsable, tendrá un nombre administrativo u otro (por ejemplo: licencia de apertura, licencia de actividad, toma de conocimiento, etc.). En el caso en que sea precisa la obtención adicional de licencias de otras administraciones (Autonómica o Estatal), el Ayuntamiento no te otorgará la licencia de apertura hasta que aquéllas hayan sido previamente concedidas. Es habitual, si no te haces desde el principio con los servicios de un técnico experto en este tipo de trámites, que, antes de emitir la resolución favorable, la Administración te haga llegar varias notificaciones solicitándote la subsanación de determinadas deficiencias apreciadas por los funcionarios en la documentación entregada, o que te requieran diversos documentos por no haberlos presentado, o que ordenen ejecutar determinadas obras e instalaciones adicionales, incluso demoliciones. Esto termina por desencantar, desilusionar y, en ocasiones, arruinar psicológica y económicamente a muchos ciudadanos pues, sin conocerlo de antemano, se ven inmersos al cabo de un tiempo en una vorágine inimaginable de burocracia, documentos técnicos, obras, instalaciones, adaptaciones, demoliciones, tasas, sanciones, retrasos o cierres de establecimientos con los que no contaban. Todo ello, repetimos, te lo puedes ahorrar poniéndote desde el principio en manos de un técnico competente. Aun así, incluso habiendo hecho los deberes dejando en manos de un profesional tu proyecto, la Administración podrá requerirte alguna subsanación, pero ésta será fácil y rápidamente resuelta en este caso.
Precio de una licencia de apertura
Si hay algo que te habrá quedado bien claro a estas alturas es que el concepto de licencia de apertura es muy extenso. Debido a ello, la cuantía económica que, a la postre, habrás desembolsado tras obtener una licencia de apertura, será muy diferente según un caso u otro. A modo de ejemplo, puede que abrir una tienda de ropa te haya supuesto, en total, incluyendo documentación técnica, pago de tasas y adaptación del local en cuanto a obras e instalaciones, no más de 2.000 €. Y abrir otra tienda de ropa en la misma calle, pero en un local diferente (superficie, adaptaciones a ejecutar, instalaciones a legalizar, …), puede suponer más de 20.000 €.
Y, por supuesto, abrir, pongamos, un centro de almacenamiento y distribución de envases de gases licuados del petróleo, te llevará a gastarte, perfectamente, 1.000.000 €. Sí, un millón de euros: compra de la parcela, estudio geotécnico, levantamiento topográfico, proyecto técnico, licencia de obras, licencia de ocupación de la vía pública, ejecución de las obras e instalaciones, control ambiental, visita de bomberos, visita de organismos de control autorizados por industria, legalización de las instalaciones, mediciones acústicas, certificado de eficiencia energética, abono de innumerables tasas y avales, un largo etcétera y, todo ello, necesario para, finalmente, obtener tu licencia de apertura.
En cuanto al costo específico de la documentación técnica, otro tanto de lo mismo: unas veces, el Ayuntamiento te pedirá que un técnico te redacte un simple certificado de seguridad de las instalaciones, otras te pedirá una memoria técnica analítica y gráfica, y en otras ocasiones, te pedirá un proyecto técnico de obras e instalaciones y un sinfín de certificados junto con otro tipo de documentos técnicos al respecto, como ya hemos visto: estudio de de repercusión por implantación de usos (ERIU), estudios, mediciones e informes acústicos, legalización de cada instalación (eléctrica, gas, contra incendios, gasóleo, climatización, telecomunicaciones, fontanería, pluviales y saneamiento, ventilación y extracción de humos y vahos, aire comprimido, placas solares fotovoltaicas, …), contratos de mantenimiento de ciertas instalaciones, etc. Así pues, acorde a ello y dependiendo de la actividad, el inmueble y la localidad, el técnico que contrates te llevará 300 €, o sus honorarios alcanzarán 25.000 € (sirvan tales cifras como ejemplo). Pero, en general, los precios de los documentos técnicos para actividades cotidianas (tiendas de ropa, salones de belleza, bares, pubs, elaboración y venta de comidas preparadas para llevar, talleres mecánicos, pescaderías, fruterías, carnicerías, panaderías, panificadoras, pastelerías, academias no regladas, centros de educación infantil reglados, gimnasios, oficinas, peluquerías caninas y felinas, …), oscilarán entre los 500 € y los 6.000 €.
Obligación de obtener la licencia de apertura
Disponer de la preceptiva licencia de apertura te evitará problemas legales de toda especie ante cualquier accidente que se produzca en el local, ante quejas vecinales, ante reclamaciones de tus clientes, etc. Además, es frecuente que la Policía Municipal, la Guardia Civil (Seprona), los inspectores del Ayuntamiento o de la Comunidad Autónoma en materia de Industria, de Educación, de Medio Ambiente, de Costas, de Puertos, … (según el caso), hagan comprobaciones “in situ” y pidan la licencia de apertura.
No tener tu licencia te podrá conllevar sanciones, elevadísimas en muchos casos e, incluso, cierre del establecimiento y, en algunas ocasiones y ante accidentes con consecuencias materiales y personales graves, hasta penas de cárcel.
La mejor ayuda para obtener tu licencia de apertura
Sin duda alguna, lo mejor que puedes hacer es contar con uno de nuestros técnicos expertos. Por supuesto, puedes intentar hacer las consultas que quieras en el Ayuntamiento, pero, ya te avisamos, cuando logres contactar con alguien que quiera atenderte (no siempre es fácil), las explicaciones que te darán pueden resultar muy pobres e incompletas, aunque tú no lo notes.
Por ello, te rogamos que nos creas: si quieres saber antes de meterte en faena cuál es el alcance real de todo lo que tienes que hacer, por favor, solicita los servicios de un profesional colegiado que se dedique a ello. Además, es preceptivo. Si no lo haces, lo normal es que te des cuenta demasiado tarde, y, cuanto menos, tengas que gastarte un dinero que no tenías previsto en principio para, además y en muchos casos, tener que acometer obras e instalaciones con las que no contabas una vez hayas sido sancionado, o adaptarlas tras haberlas ejecutado sin un buen asesoramiento previo y necesario.
Utiliza nuestra plataforma para solicitar que te contacte un profesional adecuado desde antes de nada. Así, te irá muy bien. ¡Es nuestro deseo y para lo que estamos!